Pues ha sido muy positiva para ambas naciones la visita del presidente chino a México, Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan. Acuerdos en materia comercial, turística y de inversiones, ¡Vaya! hasta de televisión (por el convivio de la primera dama China con la primera dama mexicana en los foros de Televisa San Ángel). Entre otros acuerdos, liberaron la importación de carne de cerdo y ofrecieron 1,000 mdp de crédito a PEMEX para comprar barcos y modernizar instalaciones; financiamiento y venta de equipo para los trenes rápidos Peninsular, a Querétaro y Toluca y el nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, cuatro de los proyectos planteados por Peña Nieto. Quedó lejos la posición nacional de defender al Tíbet del Dalai Lama o la autonomía de Hong Kong. Desaparecen las críticas de nuestro país a las violaciones de derechos humanos. A ver si no nos acaba aplastando la segunda mayor economía del mundo. Y la pregunta es… ¿Y si entienden lo que acordaron? Nerilicón en El Economista.
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