
Harry S. Truman sin duda fue todo un personaje. No solo porque llegó al cargo de presidente de EE. UU. casi por accidente, sino porque supo ejercerlo de una manera notable. Además, salió prácticamente sin dinero y sin bienes, porque su visión del trabajo en el sector público era muy diferente a la que tienen hoy otros personajes, incluso los que ocupan el mismo cargo. Tal vez lo más notable era su rol sobre la responsabilidad: asumirla totalmente porque por algo era el jefe. Si se equivocaba, reconocía el error y volvía a decidir. Al menos trataba de hacer lo que creía que era correcto. Y, como bien lo comenta el cartón de Paco Calderón, vaya que tomó decisiones difíciles. En México, el último que intentó hacer eso en un tema grave fue Gustavo Díaz Ordaz tras los hechos del 2 de octubre de 1968 y, aun así, quedó calificado como un villano. En cambio, JoLoPo trató de evitar su propia responsabilidad y hasta lloró en su último informe “porque le había fallado a los pobres”, antes de provocar una crisis económica y una macrodevaluación. Por eso, en el último cuadrito, nos queda claro que cuando los ”culpables” son todos, reales o imaginarios, menos quien debe ser la persona responsable por el cargo que ocupa, es porque no es apta para el puesto. O, tal vez, su círculo cercano le cuenta tantas mentiras, que no hay manera de que haga lo correcto. ¡Vaya! De seguro ni la dejarán ver este cartón, porque no vaya a ser… Clic sobre la imagen para agrandar.
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