
Tras 10 días en que no se sabía nada de él, Rubén Rocha “apareció” en la Casa de Gobierno de Sinaloa y, como se hizo público su paradero. Dado que lo quieren lo mismo las autoridades de Estados Unidos que los malosos a los que dicen que traicionó y quieren “desvivirlo”, un helicóptero de la Marina llegó para sacarlo a otro destino junto a dos de sus hijos ese mismo día. Por eso, Alarcón en El Heraldo nos propone cómo sentirnos protegidos. Que todos seamos Rocha Moya para que ahora sí el gobierno nos cuide muy bien a todos. ¿Se animan a comprarse su máscara?
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