
En efecto, parece que la presidenta se está equivocando al retar a Estados Unidos en el caso de los narcogobernadores. Pero se entiende que no puede decirles que sí, sin conflictuarse con su partido, su líder moral y además complicarse la vida, porque acá también no sería el único caso que hay que atender. Y si deja caer uno, se caen todos. Vaya dilema en el que se encuentra. Pero equivocarse apoyando a Cuba y rotando a Trump es un error. Cartón de Paco Calderón. Clic sobre la imagen para agrandar.
Descubre más desde MonoAureo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.