
Pues después del escándalo que padeció la UNAM por el enorme fraude en su proceso de admisión, empezó ya la segunda prueba de admisión. Ahora de manera presencial, con más controles para evitar trampas y con la posibilidad real de que muchos de los que entraron haciendo chanchullo queden fuera de la institución. Mucha suerte a los que sí se preparan, sí estudian y quieren hacer las cosas bien, y que los tramposos se queden fuera lo más posible. Es el reto de la espada en la piedra. Horax en Milenio.
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