
El cartón de Paco Calderón, firmado en Texas, nos lo deja muy claro. La libre empresa, cuando hay un entorno de competencia y cuida de los detalles importantes, puede tener éxitos que el estatismo o la administración gubernamental no tienen. Y se van a un ejemplo de lo más humilde: los baños. La gran cadena que empezó siendo un paradero de carretera y terminó siendo un gran negocio contra la inversión de un millón de pesos por cada baño público hecho para el Mundial por Clara Brugada y que, al final, ya están abandonados o disfuncionales a menos de dos semanas de haberse inaugurado, con un gran gasto para el gobierno. En fin, sea un ejemplo de lo más simple pero más potente de lo que se puede lograr cuando se hacen las cosas de la manera adecuada.. Clic sobre la imagen para agrandar.
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