
No es que Morena alegue que intenta hacer un uso faccioso de la justicia. Simplemente lo hace. Y como ejemplo el siguiente: a Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, la están citando como indiciada porque permitió que operaran agentes de la CIA en su estado, a pesar de que lo hacían en el marco de un convenio de colaboración previamente firmado y con agentes validados por el gobierno federal. Posiblemente no era adecuado que estuvieran en una operación de campo en Chihuahua; eso se puede debatir. Pero ya la citaron en la FGR como indiciada. En cambio, a Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, y del cual hay evidencias notorias de que tiene una relación muy fuerte con el cartel de Sinaloa, está citado como testigo, muy posiblemente para decirle: “Señor, esto es lo que hay contra usted; diremos que usted es inocente y usted que diga que sí”. Mero testigo. En cambio, a la gobernadora opositora, hasta encarcelarla y correrla. Pero bueno, ya se sabe aquella frase juarista de “a los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas”. Y el remate que le dio el expresidente López Obrador: “Y no me salgan con que la ley es la ley”, y vaya que lo saben llevar bien. Perujo en El Economista.
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