
Que si la guerra, que si la crisis, que si la falta de fertilizantes… Los motivos son muchos, pero aparentemente la inflación no se va a poder contener. Precios como el de la tortilla, el tomate o la carne siguen subiendo. Por eso llama la atención que la solución del gobierno sea impulsar su programa de Frijoles del Bienestar. Y decir que los frijoles, sumados a una cantidad de maíz, dan al mismo nivel de proteína que la carne, lo cual es una exageración. Se entiende que estén preocupados porque su apoyo popular se puede reducir si la inflación, en particular los precios de ciertos productos de la canasta básica, siguen en aumento. Pero si siguen queriéndonos hacer creer en los frijolitos mágicos de la fábula, que pueden llevarnos al castillo en las nubes, pues bueno, allá ellos, que su publicidad está perdiendo eficiencia y su gobierno aprobación. Rictus en El Financiero.
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