En el muro de la vergüenza

En el muro de la vergüenza - Perujo
En el muro de la vergüenza – Perujo

Por primera vez se dejó ver el presidente Donald Trump desde su intento de golpe de estado de la semana pasada, en que arengó a sus simpatizantes a “detener el robo” y tomar el Capitolio para impedir la certificación del triunfo de Joe Biden, quien ganó más voto popular y más votos en el Colegio Electoral. Es decir, no había duda de su victoria. Pero Trump no quiere dejar el poder y se aferra a él. En fin, fue a Arizona a visitar un pequeño tramo de su muro fronterizo. Y allí agradeció a “su amigo, finísima persona, el presidente de México”. En otras condiciones sería un gran reconocimiento. Pero se inició el proceso de Impeachment (Impedimento) que, de hacerse rápido, lo quitaría de la oficina presidencial y, aunque tarde, le impedirá vitaliciamente postularse a cualquier cargo de elección popular -así sea sheriff y hasta presidente de su junta de condóminos-. Y en esta vez contaron con votos de demócratas y republicanos por igual. Nunca en la historia un presidente de EE.UU. había sido enjuiciado dos veces. Y esta vez es por incitación a la rebelión al haber violado la Constitución. Como dice el refrán, “con esos amigos, para que necesitas enemigos”. Y que le haya agradecido toda la colaboración para frenar la migración a López Obrador es algo que se usará en su contra en el futuro. En vez de plantar cara como sugería en el libro “¡Hey, Trump!” terminó siendo López Colaborador. O, al menos, es lo que sugiere Perujo en El Economista.