Teléfono descompuesto

Teléfono descompuesto – Horax

En efecto, la Suprema Corte de Justicia autorizó la consulta popular propuesta por el presidente. Pero pasó de “juzgar a los expresidentes” a dar una cosa que, como lo ilustra Horax en Milenio, suena a chino. Y vean si no: la pregunta original era: “¿Está de acuerdo o no, con que las autoridades competentes investiguen y en su caso sancionen la comisión de delitos de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, antes, durante y después de sus gestiones?” La que aprobó la corte dice: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”. Esto, además de no mencionar por su nombre a los ex presidentes, da la ventaja de incluir gobernadores, alcaldes, diputados, senadores y hasta jueces y ministros… Porque la definición quedó tan amplia que ahora caben todos. “Esclarecer las decisiones políticas” dista de “juzgar por corrupción”. Además, claro, de que ya no podrá hacerse el día de los comicios, sino el 1 de agosto, y tampoco podrá el presidente organizar una consulta “patito” aparte. Lo cierto es que ya tiene una bandera para su próxima campaña. En vez de hablar de la corrupción de Pío López Obrador y del gabinete, hablaremos de la del pasado… sin poder hacer nada al respecto. Tan fácil que sería fincar denuncias contra Peña Nieto y sus cuates, que al fin y al cabo, aún tienen delitos vigentes. Pero ya ven: de Emilio “N” no se ha vuelto a saber nada tan pronto salieron los videos del hermano recibiendo aportaciones. Cartón de Horax en Milenio.