Con la palabra en la boca

Con la palabra en la boca - Nerilicón

Con la palabra en la boca – Nerilicón

Ya comentamos la semana anterior el escándalo de la senadora por Campeche y actual aspirante a la alcaldía de Álvaro Obregón, Layda Sansores. Acusada de haber pedido que el Senado le reembolsara gastos personales por casi $750,000. Desde entonces, tres cosas han pasado: López Obrador declinó comentar sobre el caso, refiriendo que “era guerra sucia que no le merecía comentario”; Claudia Sheimbaum la defendió, diciendo que es una represalia del régimen “por haber sido férrea crítica del presidente Peña Nieto” y que muchos de los supuestos gastos -como refrigeradores y lavadoras- fueron regalos para “los trabajadores de limpieza del Senado”. Tal vez, pero los fondos no son para eso. “Que les regale de su sueldo”, contestaron. Y la propia involucrada, que acusó ataques del gobierno “porque siempre he defendido a los pobres y a los que sufren humillación y desprecio”. Y ¡vaya que sí! Si hasta se mandó a hacer una mascada y un vestido con los 43 de Ayotzinapa que está dentro del medio millón de gastos personales no comprobados a satisfacción (porque los presuntos regalos para trabajadores suman unos $250,000. Pero muñecas, vestidos, mascadas y tinte rojo para el pelo… seguro no los regaló. Y de esos es medio millón). Duda: ¿Por qué nadie se atreve a decirle la palabra que todos tenemos en la boca… empezando por ella misma? Nerilicón en El Economista.

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