
Por primera vez en más de 37 años y desde que Carlos Slim es dueño de la empresa, Teléfonos de México (TELMEX) se fue a la huelga. El tema es llenar más de 1970 vacantes disponibles, garantizar la jubilación del personal de reciente contratación con todos los beneficios de los anteriores empleados, y que se garantice el pasivo laboral -los fondos para pagar las pensiones de los jubilados actuales-. Parte del problema es que los 1,880 millones de dólares que tiene Carlos Slim son de él, no de la empresa, y TELMEX no tiene las condiciones para atender las peticiones sindicales. Porque «empresario rico, empresa pobre» es realidad en este caso. Ya veremos en qué acaba la huelga. Rapé en Milenio.
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