Ajedrez

Ajedrez - Alarcón
Ajedrez – Alarcón

“La vacuna sería la solución a la pandemia del COVID”, nos dijimos, esperanzados, todo el año 2020. Y ahora que llegó, Ya-Saben-Quién se está esmerando para arruinarla. De entrada, se iba a empezar a vacunar desde diciembre. Se arrancó este año. Luego, se dijo que la prioridad serían los médicos; pero ahora resulta que el único grupo totalmente vacunado son los Siervos de la Nación, activistas políticos del gobierno a favor de MORENA, quesque porque ellos irán en las brigadas de vacunación y corren riesgo, a pesar de que no tendrían a qué ir. Ojo: para vacunarte, pedirán los datos de la credencial de elector, y su tarea es “registrar los nombres”. El que acusa el uso político de la vacuna, está haciendo un uso político de la vacuna… Es el famoso caso del ratero que grita “¡al ladrón, al ladrón!” para desviar la atención y poder robar. En fin. Para colmo, dice que faltan vacunas porque la ONU le hizo caso y pidió a los países ricos darle oportunidad a los países pobres. No: lo que pidió es que los países que tienen contratos múltiples -como Bélgica, que con 11.5 millones de habitantes compró 40 millones de dosis a distintos laboratorios por si acaso y para poder vacunar a toda su población pronto- liberen algunos de esos contratos, para no acaparar vacunas que no van a utilizar… Es tan absurdo que pensar en vacunar “primero a los pobres” va a ayudar, en vez de vacunar “primero a los hacinados”. ¿Por qué la zona metropolitana del valle de México está con hospitales saturados? Porque tiene 20 millones de habitantes en 3,773 kilómetros cuadrados. Esto es, 5,300 habitantes por kilómetro cuadrado. Baja California Sur tiene 764,000 habitantes en 76,675 km2. 9 habitantes por kilómetro cuadrado, en promedio, aunque 245,000 de ellos viven en La Paz -por eso allí estuvo rudo al inicio: gringos springbreakers contagiaron a la población hotelera, y de allí a todos. Por eso la solución técnicamente correcta es vacunar primero a Iztapalapa completa que a los viejitos de todo el país, incluyendo La Paz… Pero dice el Me Canso Ganso: “Yo tengo otros datos” y “primero los pobres”. Como principio ético en el mundo ideal está bien, para atender una pandemia real en el mundo real, es una jugada del diablo para arruinar la solución. Alarcón en El Heraldo.