¡Llévame al altar!

¡Llévame al altar! - Alarcón
¡Llévame al altar! – Alarcón

Al Dr. Hugo López-Gatell, “Zar del coronavirus en México” hasta club de fans le hicieron: es que además de poderoso e inteligente, hasta guapo lo veían -y más porque es divorciado-. Incluso se hicieron públicas unas fotos en que aparece besando a una reportera que cubre la fuente, y otras en que se ve muy coqueto con una colaboradora de su subsecretaría. Por eso, el grito de “¡llévame al altar, guapo!” lo ha de haber oído varias veces en este año en que adquirió fama nacional. Y para casi 92,000 mexicanos y mexicanas, se las cumplió: acabaron en el altar… de muertos. ¿Lo grave? Que sigue, por conveniencia política, afirmando que medidas preventivas como el cubrebocas “no sirven”, porque su jefe el presidente no quiere usarlo; había dicho que 60,000 muertos sería un escenario “catastrófico” y ya más que lo rebasamos. Pero seguirá siendo un rockstar de la política mexicana: quienes vemos sus defectos pensaremos en él como en “mi villano favorito” y algún día lo veremos juzgado por genocidio, por sus errores y negligencias en el manejo de la pandemia. Y quienes creen que lo suyo son aciertos, uno tras de otro, verán en él al verdadero “Dr. Wagner”, un incansable luchador popular, aunque sea más como el “Dr. Muerte”, aquel que ayudó a morir a muchas personas, aunque legalmente fuera prohibido y contrario al juramento hipocrático. Alarcón en El Heraldo.