Caldo de osos

Caldo de osos - Garcí

Caldo de osos – Garcí

Y además de que hay desabasto de medicinas y no existen suficientes proveedores que las tengan -porque ya quebraron o cerraron a los que las tenían-, han asignado vía adjudicación directa a tres de los laboratorios que han acusado de corrupción -porque son los que hay-. Y aún así caímos al escándalo de que un medicamento inyectable mató a pacientes en un hospital de PEMEX en Tabasco, porque estaba mal. Y eso que apenas empezaremos a lidiar con el Coronavirus. Así que… lo único que podrá curar el sector salud, son pulques. (Para los lectores extranjeros o tan jóvenes que no sepan qué es eso: el pulque es una bebida tradicional mexicana que se extrae del maguey. Digamos que es un paso previo al tequila o mezcal: es el jugo en crudo, sin destilar. Si a ese se le añaden frutas o verduras, bicarbonato y otros elementos secretos, “cambia” de sabor, deja de fermentarse y queda bastante rico. A eso se le llama “curar el pulque”. Y es bastante rico, aunque intenso para el estómago y allí acaba de fermentar, por lo que provoca muchos gases y diarreas. Pero de que es sabroso, es bien sabroso. Al pulque “curado” también se le llama “tlachicotón” o “caldo de oso”, porque es muy espeso. Y en el argot coloquial, “un oso” es cometer un error vergonzoso en público… Por eso lo de “caldo de osos”: un pulque sabor vergüenza. Servidos…) Garcí en El Financiero.