Sin etiquetado

Sin etiquetado - Hernández

Sin etiquetado – Hernández

Pues con la novedad que, en lo que se acababa febrero, la iniciativa privada impugnó la NOM-51, que establece el “etiquetado frontal de alimentos”. En él, se tenía que especificar si un producto industrializado tiene exceso de azúcares, grasas trans, sal o carbohidratos. Y si bien la suspensión es provisional y ya fue impugnada por el gobierno, queda claro que los intereses monetarios suelen ser más intensos que la defensa de la salud pública. El argumento es que está mal planteada la norma, porque el problema no es cuánta azúcar contiene,sino de qué calidad y en los hábitos de consumo: comerse unos pingüinos una vez al mes hace menos daño que comerse diez “barritas nutrtivas” al día. Y estiman que las pérdidas de la industria podrían llegar hasta 50 mil millones de pesos al año, sin que se gane nada en términos de salud. Aunque jurídicamente tengan razón, se ven muy mal. Vaya balance que hay que tener; por lo pronto, lo que no tenemos es etiquetado frontal ¡ya! Hernández en La Jornada.