Sospechosos habituales

Sospechosos habituales - Calderón

Sospechosos habituales- Calderón

Lo dicho: cada vez hay más molestia en más miembros de la población -que le creen cada vez menos al presidente López Obrador-. Y cada vez sus argumentos convencen menos: su popularidad fluctúa entre niveles de 70 y 50%, según la encuesta que se utilice; pero viene de niveles de entre 80 y 90%, lo que implica una fuerte caída de cualquier modo, y en algunos casos se anticipa un cruce antes de fin de año: habrá más personas desaprobando que aprobando. Y hay motivos: el desabasto de medicinas, el abandono de las mujeres, el fracaso de políticas y programas sociales -que han funcionado, pero no de la manera esperada- y marcadamente los casos de corrupción (Ana Gabriela Guevara, Manuel Bartlett), ineficiencia (Rosario Piedra, Claudia Sheinbaum, medio gabinete) o tolerancia a “las locuras del emperador” (Dos Bocas, Santa Lucía, sorteo de la Lotería Nacional sobre el Avión Presidencial)… Y el repertorio de “villanos” es cada vez menos creíble: cierto que Calderón arrancó “la guerra contra el narcotráfico” y que Peña toleró desvíos millonarios, como la Estafa Maestra. Pero ya pasó año y medio desde la elección, y culpar al pasado sin ofrecer soluciones concretas -buenas o malas, pero concretas- ya no puede endosarse fácilmente al pasado. Lo bueno es que ya llegó el Coronavirus, al que van a poder cargarle -textualmente- los miles de muertos y los fracasos. Pero mientras tanto, a ensañarse con los sospechosos habituales, según nos dice Paco Calderón en su cartón de hoy. Click sobre la imagen para agrandar.