Los extremos se tocan

Los extremos se tocan - Helguera

Los extremos se tocan – Helguera

En relativa paz transcurrió ayer la marcha en conmemoración de la matanza de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968. Un par de contingentes violwntos, uno de ellos contenido por la policía cerca del final. Los “citurones de paz” de 12,000 burócratas capitalinos no sirvieron de mucho: los manifestantes no los necesitaban y los anarkos no los respetaron. En fin, si algo quedó claro es que los extrwmos se tocan: la extrema derecha, partidaria de la mano dura, y los anarkos, simpatizantes del desoeden son igual de temibles. Helguera en La Jornada.