Apropiación cultural

Apropiación cutlural - Rictus

Apropiación cutlural – Rictus

Hay un fenómeno que se ha ido extendiendo en el mundo. Se llama la “apropiación cultural”. A través de ella ,empresas y artistas reconocidos toman diseños que son tradicionalmente utilizados por grupos originarios o etnias, los reformulan y presentan como una obra original, ganando mucho dinero. El caso más reciente es de Carolina Herrera, quien presentó un vestido que parece sarape (o un sarape hecho vestido). Por ello y a fin de evitar esto, el gobierno de la República ha intentado enmendar la Ley de Derechos de Autor para poder reconocer los derechos autorales de pueblos originarios sobre elementos tradicionales. Es una buena idea, aunque tiene algunas limitaciones y problemas en su aplicación. Por ejemplo, si hay tantos millones de patrones, ¿Proteger un patrón mixteca evita que lo usen los tehotihuacanos? ¿Y si son iguales? ¿Quién es el propietario del patrón? Si se acepta una creación colectiva cultural histórica, ¿Qué pasa con patrones que se repiten en distintas culturas? ¿Vamos a pelear sobre si lo usaeon primero los egipcios, los tailandeses o los mexicanos? Comprenderán que esta es una de esaa ideas cuya aplicación es difícil. Porque a final de cuentas no se puede decir qué somos dueños de todas las obras posibles derivadas a partir de una idea preexistente. No olviden, por ejemplo, que el sarape es una adaptación nacional a las filisteas judías. O que el traje de la China Poblana es la aplicación en una tela de un patrón de cerámica china precisamente. O que el Mariachi viene de los trajes de boda que se usaban por parte de los caporales franceses ligeramente adaptados. Todos tenemos ideas de todos. De repente vamos hacernos los originales. Que no vengan a decir que la “apropiación cultural” es una forma de robo extremo y que se aplicará la ley… cuándo no puede defendernos de cosas más básicas. Rictus en El Financiero

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