Memoria histórica

Memoria histórica - Fisgón

Memoria histórica – Fisgón

Fisgón en La Jornada tiene razón: liderar una revolución -así sea electoral y pacífica, como la que lleva AMLO adelante- es asumir muchos riesgos. Y más cuándo se decide no contar con vigilancia profesional “porque el pueblo es el que me cuida”. Recordemos que basta un loquito solitaria para cambiar los destinos de la nación. Además, el otro riesgo que corre es una división dentro de sus seguidores, ente los radicales y los moderados. Ya lo vimos ayer: mientras Alfonso Romo, propuesto para ser jefe de la Oficina de la Presidencia dice que la reforma energética se mantiene y que sólo se revisarán los contratos, el polémico diputado electo Gerardo Fernández Noroña dijo en Twitter que “Romo podrá decir misa, pero las reformas neoliberales se van a echar para atrás y la energética será la primera”. Y eso que ninguno de los dos ha asumido el poder. Entonces, hay dos riesgos, que se analizan en estos textos: que la cuarta transformación acabe en conflicto civil o que se cometan muchos errores y se rompan pronto las altas expectativas. Veremos si pasa algo de eso o si, en efecto, todo sigue fluyendo bien y tersamente. Como sea, estaría bien que se cuide no sólo los siguientes cinco meses, sino los seis años que vienen. Necesitamos que tenga éxito -o, al menos, que no tenga incidentes graves-.

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