Empresario suertudo

Empresario suertudo - Magú

Empresario suertudo – Magú

Había una canción que cantaba que lo difícil era “el primer millón”. Y lo dicho: en el sexenio de Salinas, Carlos Slim compró Teléfonos de México. En parte porque cada que le sobraba algo de dinero, compraba acciones “chatarra” de la pésima empresa (costaban 4 centavos de dólar cuando su valor nominal era de 4 dólares; nadie las quería). Así que, cuándo llegó la privatización, era el individuo con más acciones. Y, para su suerte, poco después de la privatización “estalló” la demanda por dos servicios: telefonía celular (pasó de menos de 100,000 usuarios a casi 70 millones) y la llegada del Internet, con lo que pudo ser el hombre más rico del mundo. Bueno, esta semana salió en conferencia de prensa a defender el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. Y, ante eso, López Obrador le dijo: “pues si es tan buen negocio, que lo haga con su dinero: se lo concesiono”. Y si bien era una declaración “sobre las rodillas” y a botepronto, dónde haga eso el Ingeniero multiplicará su riqueza: el NAICM paga un 10% de rendimiento anual real por al menos 30 años, garantizado por las Tarifas de Uso de Aeropuerto. Es un negocio seguro y redondo (para darse una idea, la cuenta de cheques tradicional les paga un rendimiento real negativo; por debajo de la inflación). ¿De verdad nadie quiere triplicar su dinero? ¡Inviertan ahora! Pero no, nos da miedo hacerlo. Magú en La Jornada.

 

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