Increíbles

Increíbles - Horax

Increíbles – Horax

Cierto… Después de ver que hasta el más pequeño recibe más de cien millones de pesos anuales, y que incluso a una candidata independiente que puso publicidad “en papel” en postes y mobiliario urbano la multaron con un millón de pesos, queda claro que la política no es para pobres. O, como decía Carlos Hank, “un político pobre es un pobre político”. Por eso, aunque sean mayoría, la participación política de los pobres es muy pobre: o van a ver que les dan -tortas, refrescos, tinacos, un dinerito, “frijol con gorgojo”- o les llaman “solovinos” porque no les dan más que esperanzas -y luego, ni se las cumplen-. Y como ejemplos, lo mismo la izquierda en Brazil, a quien el propio Partido del Trabajo ya no quiere ni ver por los escándalos de corrupción, que la izquierda en CDMX que se acusa mutuamente de compra de votos, uso de padrones, presión a ambulantes y transportistas y hasta de robarse 1,500 millones de pesos en dónde son Gobierno -concretamente, Oaxaca-. Y centros y derechas “no cantan mal las rancheras”: moches, fiestas privadas, miles de pesos en viáticos y boletos de avión y millonarias cantidades en la peluquería y spa de la Cámara de Diputados, sólo por citar ejemplos.. El Pobre Horax en el pobre Milenio.