«Las armas nacionales se han cubierto de gloria» reportó tras la batalla del 5 de mayo el general Ignacio Zaragoza al entonces presidente Benito Juárez. Por supuesto, que el ejército mexicano le ganara al considerado «el mejor ejército del mundo», el francés, fue un orgullo, pero como lo sugiere Magú en La Jornada, era porque llevaba como tropa a personas que querían defender lo suyo, los zacapoaxtlas, y no a soldados profesionales.
Descubre más desde MonoAureo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
