
En plena Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que México es el epicentro del narcotráfico mundial. “México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Lamentablemente, es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2 mil millas con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad”. La delegación mexicana que se encontraba ahí no dijo nada, no se retiró, no se levantó, no le dio la espalda. Dejó pasar el insulto como si nada. Pero eso sí, en su turno, enérgica y fuertemente, el canciller mexicano Roberto Velasco, “Lord Cacahuates”, declaró que los derechos de las personas LGBTTTI (comunidad a la que pertenece el canciller) están en riesgo global y que México se encargará de defenderlos a nivel mundial. No, pues qué bueno que trae su agenda personal clarita y que la del país le vale gorro. Y a la declaración de Trump le faltó un detalle: ya tienen localizado el verdadero epicentro y está ubicado cerca de Palenque, Chiapas. ¿Harán algo al respecto o solo seguirán acusando, pidiéndole a Claudia Sheinbaum que haga algo? Rictus en El Financiero.
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