
En el mensaje político por su segundo informe, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claros tres mensajes: que su partido tiene que propugnar la austeridad. Pidió “sencillez y humildad” a sus correligionarios. También le bajó la presión a la tensión con Estados Unidos. Dejó de atacarlos o de decir que eran injerencistas o que querían meterse en México. Y tercero, y muy importante, insistió en la unidad de su partido ante las elecciones federales del próximo año. Pero… ¿Qué creen? Estos tres se topan con una terrible realidad. Hay quien no les hace caso y quien hasta pareciera que se burla de ellos, como las fotos que trascendieron esta semana, de cierta comida en un prominente restaurante de la Condesa con vinos carísimos y totalmente cerrado para ese público, familiar del fundador del movimiento y prósperos empresarios, algunos indiciados por delitos graves. Se nota que el partido está en austeridad, que todos están muy unidos y que no quieren problemas con Estados Unidos. Vaya cosa. Kemchs en El Universal.
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