
Pues lo dicho: López Obrador dijo que se había acabado con el huachicol. Pero PEMEX reconoce que, al menos, el 20 % de su producción se lo roban. Y añadan que otro 20 % del consumo nacional entra como huachicol fiscal: se declara que es un producto de menor valor. Pues bueno, han caído 10 barcos, con entre 20 y 40 millones de litros cada uno; más de 120 furgones de ferrocarril y hasta una refinería clandestina, con 25 % de la capacidad de Dos Bocas, pero que ya está totalmente funcional. El problema, como dice Alarcón en El Heraldo, es el volumen que se traen: era demasiado para que pase desapercibido. No aquí, donde el control de aduanas y demás lo tiene el gobierno: en Estados Unidos, dónde los desequilibrios comerciales sí se detectan y sí se investigan.
Descubre más desde MonoAureo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.