Derrocando al presidente

Derrocando al presidente - Alarcón
Derrocando al presidente – Alarcón

Preocupante el intento de golpe de estado observado ayer en esa “nación bananera” y ajena a la democracia: Estados Unidos. Hubo un intento para derrocar al presidente electo, Joe Biden, mediante el manido recurso de impedir que el Senado sesionara y con ello ratificara su triunfo. Y como además los dos asientos del Senado en Georgia fueron ganados por demócratas, lo que empatará el control de ese órgano legislativo 50-50%, lo que de acuerdo a las leyes de esa nación le da a la Vicepresidente Kamala Harris la capacidad de ir a votar como un senador más -en caso de empates-. Es decir, por primera vez en mucho tiempo, el presidente controlará ambas cámaras, Representantes y Senadores. Por eso el intento de golpe de estado, que acabó con cuatro muertos y más de cincuenta detenidos. ¿Lo más preocupante? Que fue incitado por el todavía presidente Donald Trump, quien incluso encabezó un mitin -detrás de vidrios blindados, por supuesto-. Le pidió al vicepresidente Mike Pence que “se opusiera al fraude” y descontara los votos de al menos cuatro estados en que “les robaron la elección”. El VP se puso los pantalones y dijo que no: el resultado era claro y habían perdido. Y el líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell le dijo a sus senadores: “El resultado está claro. No podemos dañar la democracia. Entreguemos pacíficamente el poder como se ha hecho por siglos”. Queda ver si “despiden” al presidente Trump declarándolo “incapaz de gobernar”, si intentan un juicio político -que en quince días no lograría despedirlo, pero si inhabilitarlo para trabajar en política nunca más en su vida y le prohibiría postularse a cualquier puesto de elección- o si proceden con las acusaciones criminales en su contra por su intento descarado de golpe de estado. Aún así, el daño está hecho: 40% de la población cree que la democracia “no es confiable” y al menos el 25% cree que “hubo un fraude”. ¿Podrán reponerse del trumpismo? Deseamos que si. Y dos detalles: Alarcón en El Heraldo pinta a Biden como Groot porque “es un tronco”, y a Trump como David Crockett, porque entre las personas que invadieron el Capitolio ayer, uno llegó disfrazado como ese frontierman célebre entre otras cosas porque murió en El Álamo, luchando por la independencia de Texas… contra México. ¿Está claro el mensaje de odio?