No se olvida

No se olvida - Alarcón

No se olvida – Alarcón

Algo es muy cierto: el movimiento estudiantil de 1968 -que acabó con la represión en Tlatelolco- y su secuela del Halconazo de 1971 cambiaron para siempre al sistema político nacional: al gobierno empezó a “temblarle la mano” para aplicar la fuerza. Ningún funcionario público quiere ser acusado de ser “otro Díaz Ordaz”. Pero muchos de quienes marcharán hoy no tienen ni idea de qué paso, por qué pasó o a qué se debe. Y algunos grupos, particularmente entre los denominados “Anarkos”, lo que buscan es tener un muerto, un martir para apoyar sus causas y acusar al gobierno de represor. En ese sentido, es muy oportuna la reflexión de hoy de Alarcón en El Financiero.