Cantaleta

Cantaleta - Alarcón

Cantaleta – Alarcón

Una de las tareas más difíciles para un político es tener que hacer medidas impopulares pero necesarias, por ejemplo, elevar las tarifas de bienes y servicios públicos -como el metro-. Ni modo, son cosas que tienen que hacerse y, cuando se explican y documentan bien, la población sigue sin gustarle, pero las entiende. Por eso preocupa que en el aumento al Metro de la ciudad de México, el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera siga argumentando que él no quiere subirlo, pero que dado que es el resultado de una consulta y que la gente “ordenó” subirlo, él tiene que obedecer y no tiene opción. Falso. Si eso fuera, las marchas ya estarían reguladas, los programas sociales ampliados y la ciudad tendría aún más libertades y derechos (y en un descuido, hasta la renuncia del Jefe de Gobierno podría pedirse por izquierdas y derechas por igual). Lo que la gente aceptó en la consulta es que se mejore el mantenimiento, haya más trenes y se quiten los ambulantes. ¡Ah! Y que sólo haya un aumento en todo el sexenio. Y lo del aumento… pues también se aceptó, pero no como un claro mandato popular. Pero bueno, cada quien su cantaleta. Alarcón en El Financiero.