
Menuda tarea tiene la Secretaría de Hacienda al elaborar el presupuesto de 2027. Tiene que hacer recortes, porque el dinero no alcanza, no le autorizaron subir impuestos y los créditos se están encareciendo. El problema es que solo le quedan los gastos imprescindibles; ya no se puede bajar más sin que se dañe el ejercicio del gobierno, dado que no se pagan siquiera las medicinas, el mantenimiento a escuelas y los aumentos de sueldo a los burócratas son por debajo de la inflación, lo que está generando descontento y protestas. Además de eso, solo quedan los programas sociales y las becas que se van a ampliar para adultos mayores, los pagos de las obras faraónicas que siguen perdiendo dinero a pasos agigantados; ya se sabe cuáles: el Tren Maya, el Tren Interoceánico, la refinería Dos Bocas, el AIFA, Mexicana… En fin. Y a esos no se les puede quitar dinero porque se enoja el jefe de la jefa. Entonces solo esperemos que le atinen bien y no acabemos pagando todos en lo que nos queda. Garcí en El Financiero.
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