
Por fin apareció la oposición para “defenderse” de la reforma electoral que puede desaparecerlos o, al menos, minimizarlos, ya que quitaría el financiamiento público y desaparecerían las diputaciones plurinominales. ¿Su propuesta? “Que desaparezcan los partidos ligados al crimen organizado”. Según ellos, es un dardo envenenado contra Morena, por la supuesta colaboración del narcotráfico con el partido guinda. El hecho es que eso ya lo contiene la ley: vincularse a grupos delincuenciales y recibir financiamiento ilegal son dos causales para perder el registro. Claro que es difícil documentar el delito, cuando el gobierno controla a las policías, los jueces y a los fiscales por igual. Pero además suena absurda la propuesta cuando el presidente del PAN que la hace está siendo investigado por diversos delitos del llamado “cártel inmobiliario”, al grado que su sucesor en el cargo de delegado en la alcaldía Benito Juárez está fugado del país. Porque tan delito es recibir dinero del narco como pedir dinero para autorizar construcciones fuera de norma. Y lo que sí, de seguro le vana a reactivar la investigación en su contra por andar haciendo su “gran propuesta”. Además, para el caso que les va a hacer la Comisión Presidencial para el tema, el silencio era mejor opción. Rictus en El Financiero.