:quality(70)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elfinanciero/56USL6FFAVFHXCB3WEZPNVV5E4.jpg)
Hay quien se pregunta por qué no sube la oposición -y algunos candidatos oficialistas-. Esta es la elección más grande de la historia, con 15 gubernaturas y más de 21 mil puestos en elección. Si calculan que cada uno tiene entre 5 y 10 «aspirantes», ya estamos hablando de más de 100,000 candidatos y casi 950,000 funcionarios de casilla. ¿Cómo se llama la atención del electorado? Pues llegando en un ataúd a los mitines «para representar a los muertos por la pandemia, la crisis económica y la pobreza», o bailando coreografías en TikTok, o saliendo vestidos de payasos. Se entiende la urgencia por llamar la atención, pero así de ridículos… Y luego, los que quieren hacer propuestas, se les olvida que van de diputados: prometen acciones ejecutivas, como tapar baches y cambiar luminarias -que no les toca- o prometen que serán ajenos a sus partidos y se manejarán con total independencia… lo que tampoco es posible. En fin, como dice Rictus en El Financiero, nos llenamos de candidatos ridículos. O, en el colmo, una candidata a Michoacán que murió tras un día de campaña por una falla cardiaca, tras caminar todo el día bajo el rayo del sol… Así no se puede.
Descubre más desde MonoAureo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.