Se convirtió en el innombrable

Se convirtió en el innombrable - Jabaz

Se convirtió en el innombrable – Jabaz

En los años en que el presidente iba al Congreso de la Unión a dar su informe, la oposición solía increpar a gritos al mandatario, dado que el formato no permitía hacer preguntas ni entablar diálogo -lo que hubiera sido correcto-. En alguna entrevista, le preguntaron a Carlos Salinas que cómo lidiaba con las agresiones opositoras. “Ni los veo ni los oigo”, su respuesta a la coyuntura, se volvió un término generalizado en la política mexicana: toda oposición o queja se ignora, y ya con eso, como si no existiera. Pues bien, ahora que la ola de feminicidios amenaza con ser la primera gran crisis que si raya el teflón de la popularidad presidencial de López Obrador, en particular porque minimiza un tema realmente preocupante para la mitad de la población -las mujeres- y para buena parte de la otra mitad -los hombres preocupados por las mujeres-, en vez de atender el tema dice que son inventos de los medios, pide que “no rayen la puerta del Palacio Nacional” -que es su casa- y que no se distraigan de lo importante: la rifa del avión presidencial. Y en la medida en que otros actores tratan de ayudarlo (como Yeidckol Polenvsky, diciendo que “eso ya pasaba antes y nadie hacía nada” o el senador Martí Batres diciendo que, en efecto, es culpa del neoliberalismo) más parece que a MORENA y a su gobierno el tema les molesta porque les pega, no porque sea grave. Lo cierto es que, desde que el tema se volvió complicado, el Presidente no ha mostrado empatía por las víctimas o sus familias: no les ha mandado condolencias, no ha pedido un minuto de silencio, y hasta cuándo lo forazron a definir qué acciones tomará, hizo un decálogo absurdo e insufieicnte… y remató con un “¿Ya? A otro tema”. Así que él “ni los ve, ni los oye… ni los siente”. Es el clon de Salinas, el nuevo Innombrable.. O al menos eso dice Jabaz en su cartón en Milenio. Y hasta ahora, no ha demostrado si eso es falso o no. Atentos todos.