Prueba 2: Lo mejor de la cuarta semana

Como saben, ya no podemos publicar los cartones de Paco Calderón los domingos -ni ningún día- porque su periódico Reforma le obligó a cerrar su blog personal y a dejar de compartir a redes sociales sus cartones, a menos que sean suscriptores del mismo.  Así que dejó de poderse utilizar en los términos de esta Hemeroteca de Cartones (como pasa con El Universal; o con Excélsior, que usa una liga dinámica y no fija, lo que no permite compartirlos). Así que les propusimos qué hacer: descansar los domingos, escoger un cartón nuevo o descansar un día. El domingo pasado probamos el descanso; hoy, probaremos lo mejor de la semana y el siguiente domingo probaremos un cartón del día. A partir del 9 de noviembre, anunciaremos la decisión definitiva.

En la cuarta semana de octubre, el post que más destacó al gusto de nuestros lectores se denominó Marchas y paros y se publicó el día 22 de octubre en El Economista, de la pluma de Perujo y esta es la entrada que lo acompañó:

Preocupante - Perujo

Preocupante – Perujo

Como si moverse a contraflujo fuera una buena idea,  el PRD decidió arropar a su gobernador de Guerrero… aunque eso sea contrario a la opinión pública. ¿Su argumento?  “Es que si lo quitamos podemos perder la elección del siguiente año”. No se dan cuenta que, al defender al de hoy,  pierden al de mañana también… Perujo en El Economista.

Al final, Aguirre tuvo que renunciar al final de la semana tras la multitudinaria marcha de estudiantes en su contra, y porque era insostenible en su cargo. Por ello, el viernes 24 se publicó la entrada Aguas Blancas – Ayotzinapa:

Aguas Blancas - Ayotzinapa

Aguas Blancas – Ayotzinapa

Ya lo dice el viejo y conocido refrán: “El que a interinato mata, a interinato…”. No, esperen… El Refrán es “El que a yerro mata, a yerro muere”. ¿O es “hierro”? Lo cierto es que quien fue nombrado gobernador interino a la caída de Rubén Figueroa tras la matanza de Aguas Blancas, ahora tuvo que renunciar como gobernador constitucional tras la matanza de Ayotzinapa. ¿Justicia divina o me Perujo en El Economista.

Lo dicho: era insotenible, si se tuvo que ir, y ni el respaldo de la corriente de Los Chuchos le sirvió de algo.

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