
Si bien el bloqueo carretero ocurrido ayer pudo plantearse prácticamente en todas partes, sin muchas dificultades, en un par de estados no se logró y en Tlaxcala incluso fue reprimido con gases lacrimógenos, que obligaron a quitarse a los manifestantes. La Secretaría de Gobernación declaró que “no hay motivos para los bloqueos, porque el gobierno siempre atiende las causas, atiende en las mesas de negociación y hace caso a la población”. Así que, según ellos, cualquier intento de chantaje es un exceso que no hay que tolerar. Lo cual nos recordó aquella famosa declaración del presidente Gustavo Díaz Ordaz poco antes de la masacre del 2 de octubre del 68. “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados”. Esperemos que el segundo piso de la represión de Díaz Ordaz no esté construyéndose por la Cuarta Transformación. Chavo del Toro en El Economista.
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