
La semana pasada, Vampipe, el célebre creador de contenidos digitales, publicó una fotografía de una mujer asoleándose en una de las ventanas del Palacio Nacional . Automáticamente, buena parte de los simpatizantes de la Cuarta Transformación y particularmente Jenaro Villamil, del Sistema Público de Radio y Televisión, dijeron que era falso, que era una manipulación digital, que era inteligencia artificial; incluso citaron algunos peritajes que supuestamente decían que la imagen había sido manipulada, que era falsa y demás. La sociedad civil publicó entonces distintos ángulos, en distintos días, de la misma persona. Al final, quedaba claro que el hecho había ocurrido. Para todos, excepto para los simpatizantes presidenciales. Curiosamente, el día de ayer en la mañanera, la presidenta dio a conocer que sí, que es una funcionaria de la Secretaría de Hacienda, que “no estaba haciendo nada ilegal, pero que no se respetó el patrimonio nacional”. Así que le pidió a la funcionaria de referencia que no lo vuelva a hacer, dijo que se le iba a sancionar y que eso no se volvería a repetir. Entonces, el que quedó ventaneado, muy mal, fue Jenaro Villamil junto con Infodemia, portal que supuestamente acreditó que la imagen no existía y que fue una manipulación digital. Si cuando hasta desmientes a la verdad con pruebas duras, está difícil pensar que todo lo demás que dicen y hacen es correcto. Chavo del Toro en El Economista.
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