
Ceci Flores, de las Madres Buscadoras de Sonora, parece que logró lo que la autoridad no pudo a lo largo de los años: encontrar el cadáver de su hijo perdido. Pero ahora resulta que le dice la autoridad que deberá esperar de dos a tres semanas las pruebas de ADN, que porque la muestra era tan pequeña que está dañada y no es concluyente. No se vale ese nivel de pereza y desinterés de la autoridad, aunque en este caso entendemos el motivo técnico que puede ocasionarlo. Rictus en El Financiero.
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