
Tuvieron el poder casi 90 años, pero en ese periodo no tuvimos un solo gobierno, ideológicamente hablando. Hubo nacionalismo revolucionario, desarrollo estabilizador, “extrema izquierda dentro de la Constitución”, capitalismo de cuates, neoliberalismo, atención a las tragedias, crisis eternas, crecimientos de hasta el 7 % anual, crisis económicas recurrentes, apertura comercial, cierre comercial, sustitución de importaciones, vinculación al GATT, firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Y cada quien tratando de darle su sello a su gobierno. Sin embargo, todos miembros del mismo partido. En cambio, ahora solo “los chicharrones truenan” del expresidente, quien le dice qué hacer y cómo hacerlo a su sucesora. Y si no es así, al menos eso parece. Curioso que, en menos de un año, llevemos más tiempo de partido de Estado que durante todo el priísmo clásico. Y ese es el sentido del Plan B de la Reforma Electoral: obligarnos a quedar con un único partido. Y el cartón de Paco Calderón no incluye a Peña, porque no tuvo ni predecesor ni sucesor priísta, ni a los anteriores a Miguel Alemán, porque no salieron del PRI, sino de otros “partidos de la revolución mexicana”. Clic sobre la imagen para agrandar.
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