
Fracasó la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. Se dice que es culpa de la derecha, que trató de sabotearla y que no la dejó avanzar; sin embargo, votaron en contra sus aliados, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, e incluso tres diputados morenistas se opusieron a ella. ¿Será que fue la derecha o que no negociaron adecuadamente por negativa de la izquierda extrema? Ya veremos en qué termina la historia. Por lo pronto, preparémoslos para el Plan B. Alarcón en El Heraldo.