
Pues triste pero cierto lo que comenta Garcí en El Financiero hoy… Para muchos mexicanos, afectados por la inseguridad, el desempleo, la inflación, la narcoviolencia y un gobierno más inútil y caro que bueno, irse “al infierno” puede representar una mejora. Que les vaya bien por all, que el resto acá nos quedamos intentando sacar lo mejor de algo malo.