
Ya se conoció la propuesta de reforma electoral de la presidenta Sheinbaum. 25 % menos fondos a partidos. Desaparecen las listas de plurinominales como tales, y se integrarán con los mejores perdedores de distritos uninominales. Se quitan 32 curules de senadores, ya que se eliminan los de partidos, dejando 2 ganadores y el mejor perdedor de cada estado. Se prohíbe que un candidato sea familiar del actual poseedor del cargo y se prohíbe la reelección inmediata. Y aquí el dilema de los partidos del Trabajo y Verde: o avalan una reforma que les va a reducir espacios en las elecciones, o se pelean hoy mismo con la presidenta. A donde se muevan, pierden. La duda es: ¿Y cómo pierden menos? Porque si van a elecciones competidas,, tendrán un 4 o un 5 % del voto, lo que les dejará un poco menos de espacios electorales. Pero serán libres. Y si se sientan en la mesa, les darán un 5% de los espacios, pero serán casi seguros y quedarán maniatados. Vaya dilema. Jabaz en Milenio.