
No hay de qué preocuparse: los 18 mineros secuestrados y algunos ya confirmados muertos, fue por una mera confusión de uno de los cárteles que pensaron que eran parte de una banda rival, según Omar García Harfuschk, titular de la Secretaría de Seguridad.. Claro que la justificación está clara: fueron por ellos a la mina, los sacaron con uniformes, se pidió un rescate a la empresa… pero fue una confusión. Y se entiende: el gobierno no quiere que se perciba fuera del país que las extorsiones ya son así de fáciles, directas y claras contra empresas extranjeras establecidas en México. A lo mejor esa fue la confusión de la banda delincuencial: pensar que, porque tenía nombre en español, era de mexicanos y podían extorsionarla libremente. Perujo en El Economista.