
Que la deuda pública de AMLO haya sido más del doble que la de Calderón y más de 7 veces la de Fox se entiende: hay más población, hay inflación acumulada, aumenta el gasto público… Lo que no se entiende es por qué un dato que se anunciaba cada mes, con unas tres semanas de retraso, ahora se hará público cinco años después de gastado el dinero, es decir, en el siguiente sexenio. Como que alguien no quiere que nos demos cuenta de que el déficit va a pasar del 7 % del PIB y la deuda se acercará al 60 % del mismo indicador. O sea, lo que los expertos llaman “quiebra técnica” y los legos le decimos “chingadera” (con perdón de Octavio Paz). Garcí en El Financiero.