Fumble

Fumble - Rocha
Fumble – Rocha

Pues ya vivimos el Super Bowl LX entre los Halcones Marinos de Seattle, campeones de la NFL, y los Patriotas de Nueva Inglaterra. Ambas poblaciones del norte, una en la costa este y la otra en la costa oeste. Una con los colonizadores como emblema, la otra representada por un tótem amerindio. Partido de defensivas, por lo mismo relativamente aburrido: muchos puntos, pero con patadas, una anotación de la defensa de un equipo; festejas más las jugadas que no se hicieron que aquellas espectaculares. Y, como dice el refrán: “Una buena ofensiva gana partidos, una buena defensiva gana campeonatos”. Pero hace los juegos muy aburridos. En el medio tiempo, Bad Bunny (Benito Antonio Martínez Ocasio) fue el artista que se presentó en el medio tiempo, con un espectáculo totalmente en español (o algo parecido). Donald Trump se quejó de que “dejaran presentarse a un extranjero en el evento más americano de todos”, sin saber que el conejo malo es boricua, de Puerto Rico, pues, y por lo tanto ciudadano americano de nacimiento. No es extranjero. Y que cantara solo en español no es algo malo: más del 30 % de la población de EE. UU. tiene raíces latinas o habla español directamente. Vaya, el partido se jugó en San Francisco, California, que no es precisamente un nombre de origen muy inglés que digamos. Al final, Bad Bunny hizo una representación de la vida en Puerto Rico, de los puertorriqueños en Nueva York; lo acompañaron Lady Gaga y Ricky Martin, además de tener múltiples personalidades invitadas, celebrar una boda en vivo en el evento Y decir que “lo único más fuerte que el odio es el amor” y azotar un balón con el lema “Unidos, todos somos América” delante de las 35 banderas de los países del continente. Total, un mensaje que hizo ver el racismo de Trump y los abusos de ICE ante todo el mundo, en el espectáculo del medio tiempo más visto de la historia. Unos 135 millones de espectadores. “Todos quieren ser latinos, pero les falta el flow” cantó el Conejo, y “Puerto Rico, que no te hagan lo que le hicieron a Hawái”, dijo Martin. Pero ver salsear en español a Lady Gaga fue notable. Y ni cinco minutos después, Trump se quejó en redes sociales de que “era el peor show en la historia”. Curiosamente, su “show patriótico alternativo” no tuvo ni 5 millones de audiencia. Total, no le salió la jugada y perdió el balón, lo que en el Football le llaman fumble. Rocha en La Jornada.

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