
Como la presidenta no desperdicia una oportunidad de desperdiciar una oportunidad, se negó a asistir al Foro Económico Mundial de Davos. Dejó pasar así la oportunidad de estar con Donald Trump, líderes empresariales y políticos de todas partes. Pero bueno, al menos estuvo feliz de que Altagracia Gómez, su asesora en temas empresariales, y Alicia Bárcena, la secretaria de Medio Ambiente, fueran a contar allá que México es maravilloso y una gran oportunidad para invertir. Jabaz en Milenio tiene razón: se parece a Alicia en el país de las maravillas: en tierra ajena, contando historias poco creíbles y no logrando lo que se buscaba: dar certidumbre a la inversión extranjera en México. Porque ver cara a cara a los grandes empresarios del mundo y explicarles tu visión de largo plazo… No cualquiera.