En Minneapolis había una protesta en contra de ICE, la policía migratoria de Donald Trump que se ha caracterizado por sus medidas radicales y hasta poco justificadas, como mandar a ciudadanos norteamericanos a prisiones en El Salvador sin juicio ni defensa, alegando que eran migrantes ilegales y que sus apellidos no eran americanos. Una americana, Renee Good, trató de pasar un bloqueo. Un agente de ICE disparó, alegando que “ella era una terrorista que trató de atropellarlo, así que fue defensa propia”. Los videos muestran que la madre de tres hijos menores no hizo nada de lo que le acusan. Ha crecido la indignación, porque el gobierno sigue intentando justificar el hecho, negar la responsabilidad de su agente y obstaculizando la investigación de la policía local. Pero es la novena muerte de ciudadanos americanos inocentes, por lo que la indignación va creciendo y la agencia insiste en ignorar a todos y en decir que “no tiene por qué explicar cómo defiende al país en contra de sus enemigos, sean extranjeros o nacionales”. El Fisgón en La Jornada.