Ayer, como parte de la instalación de la Suprema Corte del Acordeón, elegida en una elección irregular y hasta ilegal para algunos, se incluyó una consagración del bastón de mando en una pirámide, una “limpia” del recinto y de los nuevos ministros y un par de “ceremonias prehispánicas” más. Cosas que no están en la ley. Invocaciones a deidades que ni siquiera representan a la mayoría de los pueblos originarios, y que suenan más a un ánimo de querer diferenciarse que de hacer las tareas en el marco de la ley. Pero bueno, ya señala Rocha en La Jornada, que hasta los brujos de Catemaco deben apoyarlos a estas alturas… Si llegaron con una elección amañada, ya lo demás que hagan es inmoral, injusto y hasta ilegal.