
Ahora que los chinos están molestos con los aranceles de Trump, están sacando a colación los costos verdaderos de algunos de los productos que ellos manufacturan: los tenis Louis Vuitton de 500 dólares por par (para arriba) se hacen por 5 dólares; las bolsas de la misma marca que se venden en mil, apenas cuestan 10. Los relojes “suizos” hechos en China cuestan el 2 % del precio en que los venden. Ni se diga sobre los celulares de alta gama, que ahora ofrecen -sin el empaque y la tienda de lujo- en el 10 % de lo que valen en las boutiques de marca. Y falta que nos digan cuánto cuesta en realidad la 4T, porque según algunas estimaciones le debemos a los chinos casi 10,000 millones de dólares por camiones, trenes y demás inversiones en infraestructura en que nos apoyaron, y algunos proyectos, como Dos Bocas, necesitan aún mil millones de dólares más para poder empezar a funcionar. Hay lujos que salen muy caros, y no los valen. La 4T es de esos. Horax en Milenio.