
Nos habían dicho en 2019 que “se había acabado el huachicol”, aunque era frecuente ver que se vendía a pie de carretera ocasionalmente. Esta semana se detuvieron dos barcos con más de 10,000 bailes de Diesel que se iban a meter como contrabando técnico. Porque eso es el “cambio verdadero”: no tenemos un gobierno más amable, sino más ambicioso; no corrupto: corruptísimo. Y con aprobación del 80 %, el pueblo está feliz (con que le toquen). Garcí en El Financiero