
Cumplió ya cien días de gobierno la presidenta Claudia Sheinbaum. Su aprobación subió casi ocho puntos, dejándola en torno al 78 % según las encuestas. La principal crítica que ha recibido es que tal parece que sigue mandando su antecesor: no pudo poner a su gente en la CNDH, la mitad del gabinete le fue “heredada”y la otra mitad casi totalmente palomeada; no le aprobaron SUS reformas constitucionales y no logró adecuar las de Ya-Saben-Quien a lo que ella quería; le están pidiendo que abandone la estrategia de combate a la delincuencia de su secretario de seguridad ciudadana; amenaza con una guerra civil si no se apoya a los narcos ante un posible ataque de Donald Trump… y, para colmo, dice que esa interferencia en su gobierno “es un invento de los medios, ya se retiró y vive en su rancho en Palenque”. Aunque hay muchas versiones de que sigue en el Palacio Nacional, apanicado de que los gringos “se lo lleven” como se llevaron al Mayo Zambada… Y por la misma razón. Horax en Milenio.